Septiembre
de 2003
A
los atletas y dirigentes de toda América:
Es
un verdadero privilegio poder darles a todos la bienvenida a los
III Juegos Panamericanos de Sordos Buenos Aires 2003.
Ha sido un largo camino para llegar hasta aquí y seguramente
también ha sido un gran esfuerzo para todos, pero tenemos
el orgullo de saber que con este evento estamos entrando en la
historia, y junto a una gran cantidad de países y atletas
estamos fortaleciendo la unión de toda América.
En un momento en el que el odio y la violencia parecen ganar terreno,
vamos a demostrar que en paz y hermandad se puede construir un
mundo mejor.
En
el plano deportivo, les garantizamos seguridad y transparencia
en el desarrollo de estos Juegos, para que todos tengan la tranquilidad
de llegar a la Competencia con igualdad de oportunidades. Contamos
con equipos de trabajo preparados para atender todas sus necesidades
y hacer que se sientan verdaderamente como en sus propios hogares,
porque esa es nuestra principal preocupación.
Quiero
desearles a todos mis mejores augurios para la Competencia y espero
fervientemente que su estadía aquí, en Buenos Aires,
sea realmente inolvidable. Nos comprometemos a eso.
Finalmente,
agradezco a todos desde lo más profundo de mi corazón
por participar de estos III Juegos Panamericanos de Sordos. Sé
que no ha sido fácil y que ha demandado trabajo y sacrificio
sortear todas las dificultades que se presentaron para afrontar
este desafío, pero puedo asegurarles que, independientemente
de los resultados de la Competencia, todos hemos triunfado. Y
es un triunfo muy valioso, mucho más que una medalla o
una copa. Es el triunfo de la unión y la cooperación,
y poder compartir esto es el mejor premio posible.
Una
vez más, gracias, y ¡ a disfrutar del deporte !
Horacio Daniel Aleva
Presidente
CADES